Más conexión.
Por: Favio Junior.
San Juan de la Maguana.- El secretario general del Sindicato Nacional de Teabajadores de la Prensa, filial San Juan, refutar los comentarios escritos por el ingeniero Cristhian Idalgo, en los cuales califica de funcionario ejemplar al doctor Ángel Mateo.
Aqui presentamos íntegramente los señalamientos que hace el comunicador Alfredo del Valle, sobre el doctor Ángel Mateo, al cual señala como un funcionario que solo sabe maltratar a empleados y colaboradores, que debe explicar el uso que le ha dado a recursos de programas como el Dengue.
No es un servidor público ejemplar: una gestión cuestionada, marcada por abusos, falta de ética y ausencia de rendición de cuentas.
El presente artículo constituye una respuesta directa a lo expresado por el destacado ciudadano del municipio, Cristian Hidalgo Román, quien recientemente publicó un texto en el que califica como “pulcra y ejemplar” la gestión del director provincial de Salud de San Juan, el coronel Ángel Mateo.
Dicha valoración, lejos de reflejar la realidad vivida por empleados, colaboradores y sectores vinculados al sistema de salud de la provincia, omite hechos graves, denuncias públicas y prácticas administrativas cuestionables que merecen ser expuestas con responsabilidad y apego a la verdad.
Calificar como “servidor público ejemplar” a un funcionario cuya trayectoria ha estado rodeada de denuncias, conflictos laborales, maltrato institucional y cuestionamientos administrativos resulta, como mínimo, una afirmación irresponsable y alejada de la realidad.
Lejos de la imagen que se intenta construir, este funcionario ha dejado a su paso daños humanos e institucionales en cada espacio que ha dirigido. Empleados maltratados, persecuciones internas, cancelaciones arbitrarias y el uso indebido del departamento de Recursos Humanos, transportación y otros como mecanismo de presión y retaliación forman parte de un patrón que dista mucho de la pulcritud y la ética que se pregonan.
Resulta aún más grave el uso de la nómina pública para beneficiar intereses privados, nombrando personas que terminan trabajando fuera de la institución estatal que les paga. Esto no solo viola principios básicos de la administración pública, sino que constituye una falta grave al interés general.
¿Puede llamarse ejemplar una gestión donde se denuncian robos de bienes institucionales sin que exista régimen de consecuencias?
¿Es ética una administración que desconoce las áreas técnicas, atropella los procedimientos y pasa por encima de los departamentos?
¿Es pulcro un funcionario que permite el no pago a colaboradores, situación denunciada en distintos medios?
En el ámbito hospitalario, la cancelación de médicos reconocidos y valiosos, como el doctor Rolando Cuello, en el hospital regional Alejandro Cabral de San Juan, un profesional que, aun en condiciones adversas, resolvía problemas críticos del centro, llegando a decir que el galeno solo iba a comer al hospital, la Dra. marcia Suero, la Dra. Pimentel y la Dra Ferreira, esto evidencia una gestión más enfocada en imponer poder que en garantizar calidad y humanidad en los servicios de salud.
Una persona como esta que lo único que hacen es llegar a las instituciones a dañarla no merecen ningún reconocimiento y ni mucho meno sean ascendido a otro puesto por que son esto lo que con sus acciones mal sana, ponen entre dicho una gestión de un gobierno, que tiene las mejores intenciones para la nación.
Hablar de trayectoria probada sin una auditoría seria y transparente sobre el manejo de los recursos destinados a vacunación, jornadas de descacharrización y dengue, es un ejercicio de propaganda, no de una comunicación responsable.
La sociedad tiene derecho a saber cómo se distribuyen, 110,000 pesos, que llegan durante el año en la subvención y no se realiza una jornada, y son pagado a personas para que defiendan una gestión que lo único que hace es humillar, perseguir y apoyar las cosas mal hecha, por eso debe aclarar cuántas jornadas se realizan, a quiénes se les paga y bajo qué criterios reciben ese dinero los beneficiado.
Si se afirma que existe pulcritud, ética y buen manejo, lo correcto es demostrarlo con hechos, no con elogios vacíos. El derecho a réplica y la rendición de cuentas no se temen cuando se actúa correctamente.
Este tipo de defensas acríticas no solo dañan la credibilidad de quienes las escriben, sino que terminan afectando la imagen del gobierno del presidente Luis Abinader, cuyas mejores intenciones se ven empañadas cuando se pretende maquillar gestiones fallidas. Tampoco hacen justicia al trabajo de un ministro de Salud Pública que ha demostrado que, cuando hay voluntad, decisión y respeto institucional, los objetivos se pueden alcanzar.
Una aclaración necesaria
En contraste, es justo destacar que la gestión encabezada por la doctora Ana Ogando como directora provincial de Salud fue una administración pulcra, transparente, apegada a la ética, al respeto institucional y a las buenas costumbres, marcando una diferencia clara entre dirigir con principios y dirigir desde el abuso del poder.
Llamar las cosas por su nombre no es odio ni persecución: es responsabilidad ciudadana. La ejemplaridad no se proclama; se demuestra, y en este caso, los hechos contradicen el discurso.
0 Comentarios
Tus comentarios cuentan.
Emoji